
El 10 de diciembre de 2025, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España, Josep Borrell, expuso en la Sesión Plenaria del Congreso de los Diputados las líneas actuales de la política exterior global de España y su compromiso con los derechos humanos. Este discurso coincidió con el 77 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. La vigencia de esta declaración es crucial en un momento en que la arquitectura internacional de paz y respeto de los derechos humanos es cuestionada. La violencia como herramienta de política exterior es una amenaza creciente, pero España reafirma su confianza en la humanidad, la buena política y la diplomacia.
En diversas cumbres y foros internacionales, como la Cumbre sobre Desarrollo en Sevilla, la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Cumbre del G20 en Sudáfrica y el foro regional de la Unión por el Mediterráneo en Barcelona, España ha demostrado su compromiso con la paz, la cooperación y el derecho internacional. España está alineada con las Naciones Unidas y defiende el multilateralismo, la cooperación internacional y el derecho internacional, especialmente en momentos de complejidad global.
La política exterior española se basa en la convicción de que todos los seres humanos son iguales en derechos, independientemente de sus diferencias políticas, culturales o económicas. Este compromiso se traduce en acciones concretas en favor de la paz, los derechos humanos, el entendimiento y el derecho internacional. España lidera las grandes decisiones en política internacional, reflejando los valores de su sociedad: paz, seguridad internacional, multilateralismo y un sistema internacional basado en reglas, justicia y humanidad.
Ante los grandes retos globales como el cambio climático, las migraciones, la seguridad internacional, las pandemias y la estabilidad económica, España aboga por más unión, coordinación y acuerdos. La Unión Europea (UE) es crucial en este contexto, ya que representa la mayor unión política y económica del planeta. España defiende una Europa soberana, cohesionada y con mayor presencia política, capaz de convertir su potencia económica en una referencia ética y política global.
La guerra de agresión contra Ucrania es un ejemplo de la necesidad de una Europa fuerte y unida. España condena las violaciones del derecho internacional humanitario y apoya firmemente a Ucrania con ayuda diplomática, militar, financiera y humanitaria. Este apoyo incluye la movilización de recursos financieros, humanitarios y de seguridad, así como la formación de militares ucranianos y la lucha contra la desinformación. España también es un actor clave en los mecanismos de concertación internacionales, como la Coalición de Voluntarios y el G5+, y trabaja para que la contribución financiera de Europa a la defensa de Ucrania sea sostenible.
En Oriente Medio, España sigue comprometida con la paz y la justicia. El paquete de medidas para Gaza y el apoyo a la Autoridad Nacional Palestina son ejemplos de este compromiso. España defiende la solución de los dos Estados y trabaja para garantizar que todas las decisiones estén dirigidas hacia esa dirección. La cooperación humanitaria y la asistencia a la población palestina son prioridades, y España ha contribuido significativamente a través de la AECID y la UNRWA.
La defensa del multilateralismo y el orden internacional es otra prioridad de la política exterior española. España apoya un multilateralismo renovado, eficaz e inclusivo, basado en el derecho internacional y con las Naciones Unidas en su centro. La iniciativa ONU80 y el proceso de reforma lanzado por el secretario general son ejemplos de este compromiso. España ha incrementado su ayuda oficial al desarrollo y trabaja con sus socios globales para alcanzar acuerdos ambiciosos y sostenibles. La Cuarta Conferencia sobre Financiación Internacional para el Desarrollo en Sevilla y la candidatura de España al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el bienio 2031-2032 son reflejo de este compromiso.
La política exterior española también se centra en la igualdad de género. La Estrategia de Acción Exterior 2025-2028 coloca la Política Exterior Feminista en el corazón de la acción internacional, y la Estrategia Española de Diplomacia Humanitaria 2023-2026 incluye la participación plena e igualitaria de la mujer en la construcción de la paz y la justicia. España acogerá en 2026 la quinta Conferencia de Política Exterior Feminista y la Cumbre Iberoamericana en Madrid, reforzando su compromiso con la igualdad de género y la cooperación iberoamericana.
Las relaciones con África y Asia-Pacífico son también prioritarias. La Estrategia España-Africa 2025-2028 y la nueva Estrategia para Asia-Pacífico reflejan el compromiso de España con estas regiones. La lucha contra el terrorismo, las mafias que trafican con personas y la promoción de la seguridad y la gobernanza en el Sahel y otras regiones clave son objetivos fundamentales. España busca reforzar la coordinación y la unidad de esfuerzos con Asia-Pacífico, promoviendo el comercio, la inversión, la cultura y la innovación.
En resumen, la política exterior de España es global, comprometida con los derechos humanos y los valores de paz, seguridad, multilateralismo y justicia. España trabaja por un mundo en paz, donde se protejan los derechos humanos y se avance en desarrollo sostenible, defendiendo siempre el orden internacional y la cooperación global.
