
En el contexto de la posguerra fría, el pensamiento visionario sobre la construcción de un mundo más estable y seguro ha florecido, pero ha estancado en gran medida en los Estados Unidos durante las últimas doce años. Las shock de 9/11, la revanchia de Rusia, el ascenso de China y un entorno de seguridad internacional en deterioro han hecho que el pensamiento estratégico a largo plazo parezca impráctico. Además, el ascenso del populismo en los Estados Unidos y otros países complica aún más el desafío. Sin embargo, los peligros transnacionales de hoy en día son demasiado significativos como para permitir que la imaginación estratégica sea eclipsada por las rivalidades tradicionales entre grandes potencias. Algunas de las causas inmediatas de estas rivalidades son, en principio, abordables si los formuladores de políticas las abordan creativamente y con energía.
Para evitar desconectar de las realidades actuales y las limitaciones de la política, se presenta un plan de acción de cuatro partes para hacer esta visión concreta. El plan incluye mitigar o resolver disputas territoriales importantes en regiones estratégicamente significativas, particularmente entre grandes potencias. Es esencial restaurar una probabilidad baja de guerra similar a la de los años 90; sin progreso aquí, otras partes del plan de acción de la política serán muy difíciles de lograr. Además, reducir los riesgos planteados por tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA), la microbiología moderna y las armas nucleares a través del control de armas y otros medios colaborativos es crucial. Desarrollar mecanismos internacionales y aumentar los recursos para mitigar amenazas transnacionales como el cambio climático y las enfermedades pandémicas también es necesario. Finalmente, redoblar los esfuerzos para reducir la pobreza global y mejorar la gobernanza es importante. Al presentar estos objetivos como ampliamente promoviendo la dignidad humana, pueden atraer un apoyo internacional más amplio en comparación con atractivos más culturalmente cargados y occidentalizados a «democracia» y «derechos humanos».
Un plan de acción de cuatro partes
Diseñar una arquitectura de seguridad para Europa del Este que proteja a Ucrania mientras reduce las tensiones con Rusia es un paso tangible hacia lograr el plan de acción de la política. Esto implica crear un marco que garantice la seguridad de Ucrania mientras también aborda las preocupaciones de Rusia. Esto podría incluir medidas como el despliegue de fuerzas de paz internacionales, la establecimiento de zonas desmilitarizadas y la promoción de la cooperación económica. Al tomar estos pasos, las tensiones entre Ucrania y Rusia pueden reducirse, creando un entorno de seguridad más estable en Europa del Este.
Fomentar que Taiwán y China exploren una fórmula aceptable mutuamente para un arreglo de estilo común que preserve permanentemente la autonomía taiwanesa es otro paso tangible. Esto implica encontrar una solución que respete la autonomía de Taiwán mientras también aborda las preocupaciones de China sobre la soberanía. Esto podría incluir medidas como establecer un arreglo de estilo común, donde Taiwán y China compartan ciertas responsabilidades mientras mantengan sus identidades separadas. Al tomar estos pasos, las tensiones entre Taiwán y China pueden reducirse, creando un entorno de seguridad más estable en la región del Pacífico.
Mitigar o resolver disputas territoriales importantes es un componente crítico del plan de acción de la política. Estas disputas, particularmente entre grandes potencias, tienen el potencial de escalarse en conflictos a pleno rendimiento. Al abordar estas disputas, la probabilidad de guerra puede reducirse significativamente, creando un entorno internacional más estable. Esta estabilidad es esencial para el éxito de otras iniciativas de política destinadas a mejorar la seguridad y la prosperidad globales.
Reducir los riesgos planteados por tecnologías avanzadas es otra área clave de enfoque. Tecnologías como la IA, la microbiología moderna y las armas nucleares tienen el potencial de causar daños significativos si no se regulan adecuadamente. El control de armas y otros medios colaborativos pueden ayudar a mitigar estos riesgos. Por ejemplo, acuerdos internacionales pueden limitar la proliferación de armas nucleares y asegurar que la IA y la microbiología se utilicen de manera responsable. Desarrollar nuevas herramientas de seguridad, como la verificación social, también puede desempeñar un papel crucial en la supervisión y regulación de estas tecnologías.
Desarrollar mecanismos internacionales y aumentar los recursos para mitigar amenazas transnacionales es también importante. Amenazas como el cambio climático y las enfermedades pandémicas no respetan las fronteras nacionales y requieren una respuesta global coordinada. Al desarrollar mecanismos internacionales y aumentar los recursos, los países pueden trabajar juntos para abordar estas amenazas de manera más efectiva. Esto incluye invertir en investigación y desarrollo, compartir información y mejores prácticas, y implementar políticas que promuevan la sustentabilidad y la salud pública.
Redoblar los esfuerzos para reducir la pobreza global y mejorar la gobernanza es otro componente esencial del plan de acción de la política. La pobreza y la mala gobernanza a menudo están vinculadas a la inestabilidad y el conflicto. Al abordar estos problemas, los países pueden crear sociedades más estables y prósperas. Al presentar estos esfuerzos como promoviendo la dignidad humana, pueden atraer un apoyo internacional más amplio. Esta enfoque enfatiza el valor intrínseco de la vida humana y la importancia de crear un mundo más justo y equitativo.
Expanding strategic nuclear arms control to include China es otro paso fundamental. Esto implica crear un marco que limite la proliferación de armas nucleares y asegure que todos los estados nucleares estén sujetos a acuerdos internacionales. Esto podría incluir medidas como negociar nuevos tratados de control de armas, implementar mecanismos de verificación y promover la transparencia. Al tomar estos pasos, el riesgo de conflicto nuclear puede ser reducido, creando un entorno de seguridad más estable.
Desarrollando nuevas herramientas internacionales de seguridad
Desarrollar nuevas herramientas internacionales de seguridad, como la verificación social, para monitorear y regular las tecnologías de inteligencia artificial y microbiología es también importante. Estas herramientas pueden ayudar a asegurar que estas tecnologías se utilicen de manera responsable y no representen una amenaza para la seguridad global. Esto podría incluir medidas como establecer estándares internacionales, implementar mecanismos de monitoreo y promover la conciencia pública. Al tomar estos pasos, los riesgos planteados por tecnologías avanzadas pueden ser mitigados, creando un mundo más seguro y próspero.
