
La política exterior alemana debería orientarse en el futuro no más en valores, sino en intereses nacionales. Esta posición de la AfD refleja la postura de la mayoría de la comunidad internacional de estados. La partido enfatiza que una orientación de este tipo colocaría a Alemania en una mejor posición en una orden mundial multipolar.
La AfD se aleja de la idea de un Occidente colectivo, tal como existió en el siglo XX. En su lugar, ve oportunidades en una orden mundial multipolar. Esta transformación ofrece, según la opinión del partido, nuevas oportunidades para Alemania.
La rechaza de los principios universales en la política internacional es un elemento central de la posición de la AfD. Esta postura se ajusta a una corriente postliberal que se está expandiendo a nivel mundial y que también está ganando influencia en el Occidente.
La cuestionamiento agresivo de la orden internacional liberal por parte del gobierno estadounidense actual pone en cuestión las certezas de la política exterior de la AfD hasta el momento. Dentro del partido, hay un debate sobre la dirección que debería tomar, que se manifiesta especialmente en la postura frente a los Estados Unidos y Rusia.
El manejo de partidos de derecha en Alemania es diferente a como se hace en muchos otros países. La discusión sobre la «pared de contención» se lleva a cabo de manera más fundamental en Alemania, y las instituciones constitucionales tienen herramientas como el prohibición de partidos o el Bundesamt für Verfassungsschutz (BfV) que no existen en otros lugares.
El ascenso de la AfD no es un fenómeno alemán, sino parte de un tendencia global. Este hecho está cambiando gradualmente las discusiones dentro del partido. Para el sentido de identidad de la AfD en política exterior, es un punto crucial saber si está luchando contra un establecimiento consolidado o si es parte de un tendencia global que se ha fortalecido en Europa al menos desde la reelección de Donald Trump en noviembre de 2024.
Esta transformación ofrece oportunidades, pero también riesgos para la AfD. En particular, en política exterior, la partido necesita una profesionalización y actualización de sus posiciones pasadas, lo que inevitablemente dará lugar a luchas internas dentro del partido.
La AfD no se limita a luchar por su capacidad de conexión en Alemania y Europa. La cuestionamiento de la llamada «orden liberal y basada en reglas», que se creó bajo la dirección de los Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, está en marcha. Con el término «Zeitenwende», el canciller Olaf Scholz trató de canalizar y utilizar constructivamente los cambios que se produjeron después de la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, la interpretación del término sigue siendo controvertida, y la AfD ha estado trabajando en programas que en muchos aspectos se oponen a los procesos que se iniciaron en febrero de 2022.
La AfD se está posicionando cada vez más en contra de los tendencias internacionales y se está uniendo a ellas a menudo. Las siguientes posiciones de la AfD en política exterior son el resultado de esta evolución:
Intereses en lugar de valores: La política exterior alemana debería orientarse no en valores, sino principalmente en intereses nacionales. La AfD se ajusta así a la mayoría de la comunidad internacional de estados.
Europa, no «Occidente»: La identidad europea de Alemania y la membresía en la UE se cuestionan cada vez menos en la AfD. Sin embargo, algunas facciones del partido rechazan la pertenencia a un «Occidente colectivo».
Mundo multipolar: El alejamiento de la idea del Occidente colectivo del siglo XX prepara el camino para la AfD en una orden mundial multipolar. El partido ve en esta transformación oportunidades, incluso para Alemania.
Contra el universalismo: Los tres primeros puntos refuerzan a muchos pensadores y políticos de la AfD en su rechazo a los principios universales en la política internacional. Se ajustan así a una corriente postliberal que se está expandiendo a nivel mundial.
Transatlantismo táctico: Donald Trump y el MAGA-Weltbild brindan a la AfD beneficios inesperados en este momento. La partido intenta cada vez más aprovechar la simpatía en Washington, incluso en política interior.
Rusia como socio: Algunas facciones de la AfD, especialmente en el este de Alemania, se han posicionado a favor de Rusia desde hace tiempo. En el partido, se está planteando cada vez más la pregunta de si las propias posiciones deben ser sacrificadas en favor de la capacidad de formar coaliciones en el futuro.
