
La planificación de EE. UU. No ha sido exitosa, y Putin ha declarado que “la paz ya no está más cerca”. Los puntos principales de discusión siguen siendo los territorios disputados, las garantías de seguridad y el papel de la OTAN. Mientras tanto, Europa busca alternativas respecto a los activos rusos congelados.
La cumbre de Moscú no trajo el cambio esperado
Después de días de declaraciones confiadas y expectativas mal puestas, la cumbre de Moscú no trajo el cambio esperado en la frontera ucraniana. Después de casi cinco horas de conversaciones en el Kremlin con el enviado especial de EE. UU. Steve Witkoff y Jared Kushner, el enviado especial de Putin, el presidente ruso definió la reunión como “útil y constructiva”. Sin embargo, aclaró que “la paz ya no está más cerca”, despejando cualquier duda sobre la posibilidad de un acuerdo sobre el plan propuesto por la administración de EE. UU. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró que algunas partes del plan fueron aceptadas, mientras que otras fueron consideradas inaceptables, sin proporcionar detalles sobre posibles modificaciones.
Tensión con Europa
Las tensiones con Europa son altas. Justo antes de la reunión, Putin advirtió que, aunque Rusia no tiene la intención de ir a la guerra con el viejo continente, está “preparada para responder” si Europa comenzara un conflicto. La reunión entre Volodymyr Zelensky y los enviados de EE. UU. regresando de Moscú fue cancelada sin explicación. En la mesa de la reunión entre los enviados de EE. UU. y los representantes rusos estaba la última versión del plan de paz desarrollado por Trump, modificado después de las dos reuniones entre las delegaciones ucraniana y estadounidense en Ginebra y Miami.
Los tres nodos principales del plan de paz conciernen a la cesión de territorios por parte de Kiev, las garantías de seguridad para Kiev y su posible ingreso a la OTAN. Rusia quiere que Ucrania acepte entregar todo el Donbass al Kremlin, incluyendo áreas que Moscú aún no controla. Por otro lado, Kiev pide un alto el fuego basado en la línea del frente actual. Las garantías de seguridad para Kiev y su posible ingreso a la OTAN son centrales para el estancamiento para un acuerdo. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aclaró que el ingreso a la OTAN requiere el consentimiento de todos los aliados, y en este momento este consentimiento para Ucrania no existe. Putin no parece dispuesto a negociar o aceptar compromisos en estos puntos, sugiriendo que, si no se llega a un acuerdo, Rusia aún logrará sus objetivos en el terreno.
Putin ataca a Europa
En un día lleno de eventos, las declaraciones de Putin no dejaron espacio para una paz inminente. El presidente ruso atacó a Europa con tonos duros, acusándola de sabotear el proceso de paz con EE. UU. y proponiendo modificaciones al plan consideradas “inaceptables para Rusia”. Putin declaró que Europa no tiene un agenda de paz y que Moscú no busca un conflicto con Europa, pero que si esto “quería ir a la guerra y empezar”, entonces “estamos listos de inmediato”. Comentando sobre los recientes ataques ucranianos a los tanqueros de petróleo rusos en el Mar Negro, Putin los llamó “actos de piratería” y amenazó con “intensificar los ataques contra los puertos ucranianos y cualquier barco que llegue”, hasta “aislar a Ucrania del mar”. Putin también anunció, inmediatamente negado por Kiev, que las fuerzas rusas tomarían el control completo de Pokrovsk, una ciudad en la región de Donetsk asediada durante más de un año y medio, y Vovchansk, en la región de Járkov.
No hay esperanza
Ni siquiera las últimas declaraciones de Trump dejan espacio para la optimismo. La situación en Ucrania “es un desastre” dijo el presidente de EE. UU., agregando que la situación no es fácil. El líder ucraniano Volodymyr Zelensky declaró que el objetivo de Rusia es “perder interés en América”.
Europa busca alternativas
En un intento por superar el impasse, la Comisión Europea ha presentado dos propuestas para asegurar que Ucrania reciba los fondos necesarios para financiar el ejército y la máquina estatal durante los próximos dos años. La primera propuesta implica un préstamo europeo en los mercados financieros, mientras que la segunda se basa en el uso de los activos rusos congelados en algunas instituciones financieras europeas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, explicó que estas propuestas asegurarán que Ucrania tenga los medios para defenderse y continuar las negociaciones de paz desde una posición de fuerza. Los líderes europeos discutirán estas propuestas en un cumbre más adelante este mes. La cuestión de los activos rusos congelados no puede influir en el resultado del conflicto, pero contribuirá a determinar si Europa se sentará en la mesa como protagonista o simplemente como espectadora de las elecciones de otros.
Europa se desvincula de Rusia
La cuestión de usar activos rusos sigue siendo lejana de ser resuelta, pero la Unión Europea ha llegado a un acuerdo para prohibir todos los importaciones de gas ruso en varias etapas, a partir del próximo año. Esta regulación tiene como objetivo desvincular definitivamente y de manera incondicional a Europa del gas ruso, no ligado a las sanciones que necesitan ser renovadas cada seis meses. A pesar de las legítimas preocupaciones de que el acuerdo llevará a compras de gas más caras, especialmente de EE. UU., el movimiento podría resultar ser un paso estratégico para reducir estructuralmente la vulnerabilidad de Bruselas ante la presión de Moscú y privar a los cofres del Kremlin de recursos útiles para su máquina de guerra.
