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Unraveling Resistance to Change

The AfD seeks to redirect German foreign policy towards interests, aligning itself with a global multipolar trend and an anti-universalist stance. The European identity and the approach to a multipolar world order mark its course. The influence of Donald
A world map with multiple power centers and German symbols.

La política exterior alemana debería ya no guiarse por valores, sino principalmente por intereses nacionales. Esta posición de la AfD refleja la actitud de la mayoría de la comunidad internacional de estados. La partido enfatiza que una orientación así colocaría a Alemania en una mejor posición en un orden mundial multipolar.

Reorientación de la política exterior alemana

La AfD se está alejando de la idea de un Occidente colectivo, como existió en el siglo XX. En su lugar, ve oportunidades en un orden mundial multipolar futuro. Esta transformación ofrece nuevas posibilidades para Alemania, según la visión del partido.

La rechazó de las reclamaciones universales en la política internacional es un elemento central de la posición de la AfD. Esta actitud se ajusta a una tendencia post-liberal que crece a nivel global y también está ganando influencia en el Oeste.

La postura de la AfD en la política internacional

La AfD se está posicionando cada vez más en contra de las tendencias internacionales y a menudo se reúne en contra de ellas. Las siguientes posiciones de la AfD en política exterior son el resultado de esta evolución:

Intereses en lugar de valores: La política exterior alemana debería ya no guiarse por valores, sino principalmente por intereses nacionales. La AfD se alinea con la mayoría de la comunidad internacional de estados.

Europa, no el “Occidente”: La identidad europea de Alemania y la membresía en la UE se cuestionan cada vez menos en la AfD. Sin embargo, algunas partes del partido niegan la pertenencia a un “Occidente colectivo”.

Mundo multipolar: El alejamiento de la idea del Occidente colectivo del siglo XX prepara el camino para la AfD en un mundo multipolar futuro. La partido ve en esta transformación oportunidades, incluso para Alemania.

Contra el universalismo: Los primeros tres puntos confirman a muchos pensadores y políticos de la AfD en su rechazo de las reclamaciones universales en la política internacional. Se ajustan a una tendencia post-liberal que crece a nivel global.

Transatlantismo táctico: Donald Trump y el MAGA-Weltbild proporcionan a la AfD ventajas inesperadas en este momento. La partido intenta cada vez más utilizar simpatías en Washington también en política interior.

Rusia como socio: Algunas partes de la AfD, especialmente en el este de Alemania, se han posicionado a favor de Rusia desde hace tiempo. En la partido, se está haciendo cada vez más la pregunta de si las propias posiciones deben ser sacrificadas en aras de la capacidad de coalición futura.

La cuestionamiento agresivo del orden liberal internacional por parte del gobierno actual de EE. UU. está poniendo en cuestión las certezas de la política exterior previas del AfD. Dentro del partido, un desacuerdo sobre la dirección está herviendo, lo que es particularmente evidente en la postura del partido hacia EE. UU. y Rusia.

La política alemana sigue buscando una forma de tratar con el AfD. Los debates están centrados principalmente en la política doméstica, pero las posiciones de la política exterior del partido juegan un papel crucial. El canciller Friedrich Merz ha justificado repetidamente su rechazo de la cooperación entre la Unión y el AfD con las posiciones de la política exterior del partido, particularmente la oposición histórica al euro y la postura pro-rusa de partes del AfD.

La forma de tratar con los partidos extremistas de derecha es diferente en Alemania que en muchos otros países. El debate en Brandeburgo se está llevando a cabo de manera más fundamental en Alemania, y los órganos constitucionales tienen instrumentos como la prohibición de partidos o el Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV) a su disposición, que no están disponibles en otros lugares.

El ascenso del AfD no es un fenómeno alemán, sino parte de una tendencia global. Este hecho está cambiando cada vez más los debates dentro del partido. Para la autoimagen de la política exterior del AfD, es una diferencia crucial si está luchando contra un establecimiento establecido o parte de una tendencia global que ya ha ganado impulso en Europa con la reelección de Donald Trump en noviembre de 2024.

Este cambio ofrece oportunidades, pero también riesgos para el AfD. En particular, en la política exterior, requiere una profesionalización y actualización de posiciones pasadas, lo que inevitablemente llevará a conflictos internos del partido.

El AfD ya no está luchando solo en Alemania y Europa por la compatibilidad. La cuestión del llamado “orden liberal, basado en reglas”, que fue creado bajo la dirección de EE. UU. después del final de la Segunda Guerra Mundial, está en pleno auge. Con el término “Zeitenwende”, el canciller Olaf Scholz ha intentado canalizar los cambios resultantes y utilizarlos de manera constructiva para Alemania después de la invasión rusa de Ucrania. Sin embargo, la interpretación del término sigue siendo disputada, y el AfD está desarrollando programas que contradicen los procesos que se desencadenaron en febrero de 2022 en muchos puntos.

Posiciones de la política exterior del AfD

Intereses en lugar de valores: La política exterior alemana ya no debería estar guiada por valores, sino principalmente por intereses nacionales. El AfD está alineándose así con la mayoría de la comunidad internacional de estados.

Europa, no “el Oeste”: La identidad europea de Alemania y la membresía en la UE están siendo cuestionadas cada vez más por el AfD. Sin embargo, partes del partido rechazan la membresía en un “Oeste colectivo”.

Mundo multipolar: El alejamiento de la idea de un Oeste colectivo del siglo XX está preparando el camino para el AfD en un futuro mundo multipolar. El partido ve oportunidades en este cambio, también para Alemania.

Contra el universalismo: Los primeros tres puntos están fortaleciendo a muchos pensadores y políticos del AfD en su rechazo de las afirmaciones universales en la política internacional. Se ajustan a una tendencia post-liberal creciente a nivel global.

Transatlantismo táctico: Donald Trump y la visión del mundo MAGA están proporcionando al AfD ventajas inesperadas en la actualidad. El partido está intentando cada vez más utilizar simpatías en Washington también para la política doméstica.

Rusia como socio: Partes del AfD, particularmente en el este de Alemania, han sido pro-rusas durante mucho tiempo. Aquí, la pregunta cada vez más se está haciendo en el partido si se están sacrificando propias posiciones por la capacidad de coalición futura.

A divided party symbol amidst global and internal weighing scales.