
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó el Plan Trump para Gaza con 13 votos a favor, mientras que China y Rusia se abstuvieron. A pesar de este reconocimiento internacional, la situación en el terreno sigue siendo crítica: el alto el fuego es frágil, Hamas sigue armado y la reconstrucción está lejos de comenzar. El plan, compuesto por 20 puntos, no ha llevado a cambios tangibles en la Franja de Gaza. El alto el fuego es a menudo violado, los auxilios humanitarios son insuficientes, y no hay señales de desarme por parte de Hamas o de retiradas adicionales por parte de Israel. La reconstrucción de Gaza parece una empresa titánica, y la hipótesis de un estado palestino independiente sigue siendo un deseo pío.
La aprobación de la resolución número 2803
La aprobación de la resolución número 2803 por parte del Consejo de Seguridad no cambió de inmediato la realidad en el terreno. Sin embargo, representa un paso importante en la consolidación del alto el fuego y ofrece una visión del futuro. La resolución destaca el compromiso de la comunidad internacional hacia la resolución del conflicto palestino. China y Rusia, aunque no votaron a favor, tienen una larga historia de apoyo a la causa palestina. El plan prevé la creación de una «fuerza transnacional» para desarmar a Hamas y restablecer el orden necesario para iniciar la reconstrucción. Al mismo tiempo, se establecerá un sistema de gobierno llamado «Board of Peace», presidido por Donald Trump, que permanecerá en funciones hasta 2027.
El consejo de administración de la paz
El consejo de administración de la paz estará compuesto por tecnócratas palestinos apolíticos, excluyendo a Hamas y a la Autoridad Nacional Palestina (Fatah). Hamas ha rechazado la hipótesis, reclamando un papel, mientras que Fatah ha apoyado calurosamente la propuesta, reconociendo la necesidad de reformas. También se formará una fuerza de policía palestina, probablemente entrenada por los Carabinieri italianos. En comparación con el plan original de Trump, la resolución de la ONU deja más espacio para imaginar una futura Palestina independiente, pero impone una tutela internacional a la causa nacional palestina.
Resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad
El Consejo de Seguridad ya había aprobado resoluciones similares en el pasado, como la 242 en 1967 y la 335 después de la guerra del Kippur en 1973, que requerían el retiro de Israel de los territorios ocupados. Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido, la situación en el terreno no ha cambiado: Israel sigue expandiendo su presencia con nuevos asentamientos. El peligro es que, requiriendo tiempo, incluso esta resolución pueda no llevar a resultados concretos.
El obstáculo más inmediato
El obstáculo más inmediato es el rechazo de Hamas a desarmarse y ceder el control de la Franja de Gaza. Cualquier líder, musulmán o no, titubearía a arriesgar la vida de sus soldados en una «fuerza transnacional» mientras que los extremistas palestinos armados controlan la región. El obstáculo a largo plazo es representado por Israel. Benjamin Netanyahu ha acogido la resolución 2803 con entusiasmo forzado, ya que no podía oponerse públicamente. Para él, un estado palestino independiente nunca debería nacer, una posición compartida por la mayoría de los israelíes, incluyendo a muchos que desean ver el fin del gobierno de Netanyahu.
Un precedente en la historia
En 1991, después de la liberación del Kuwait, George Bush padre y su secretario de Estado James Baker obligaron al primer ministro Yitzhak Shamir a participar en un nuevo proceso de paz. Incluso Netanyahu parece seguir una estrategia similar, participando para ganar tiempo. Como las resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la ONU, la 2803 corre el riesgo de volverse inútil si no lleva a cambios concretos en el terreno.
