
Vladímir Putin visitó la India los días 4 y 5 de diciembre de 2025 para participar en la 23ª cumbre bilateral anual. Esta fue su décima visita y la tercera desde que Narendra Modi asumió el gobierno, aunque es la primera vez que va tras la invasión de Ucrania. La visita no implica un cambio en la política india hacia un bloque opuesto, ya que la India mantiene una posición autónoma anclada en sus intereses nacionales. Aunque el papel de Rusia en la política exterior india es menor que el de Estados Unidos, sigue siendo relevante para la autonomía estratégica india y sus consideraciones geopolíticas, especialmente en relación con su rivalidad con China.
El druzhba-dosti (amistad en ruso y en hindi) entre ambos países está diseñado para mantener sus relaciones a largo plazo, demostrando que la India no tiene intención de renunciar a Rusia, a pesar de la presión occidental para que lo haga. La agenda se centró en la cooperación comercial, más que en la defensa, aunque la India continúe dependiendo de componentes y sistemas rusos para modernizar su arsenal militar. La India es el tercer país que más hidrocarburos importa del mundo, tras EEUU y China. El comercio bilateral se concentra en exceso en la energía, que representa el 90% del total. En la actualidad, Rusia provee aproximadamente el 26% del crudo que la India importa.
Esta visita tenía como objetivo principal reducir el déficit comercial favorable a Moscú y promover la diversificación en otros ámbitos. Desde la invasión de Ucrania, el valor del crudo ruso comprado por la India pasó de 440 millones de dólares estadounidenses hace una década a 56.873,19 millones entre 2024 y 2025. Sólo en el primer año tras la invasión de Ucrania, las compras de crudo aumentaron un 148%, hasta alcanzar un incremento del 639% entre 2022 y 2023.
Tras la entrada en vigor de las sanciones anunciadas por el presidente Donald Trump el 21 de noviembre, la India ha diversificado sus proveedores, entre ellos Argentina, Colombia, EEUU, Guyana y Kuwait. Según datos estadísticos del Energy Institute, Rusia aporta el 36% y los otros proveedores principales son Irak (21%), Arabia Saudí (13%) y Emiratos Árabes Unidos (9%). Sin embargo, Putin declaró que la India seguiría teniendo el grifo abierto y hay indicios de que las empresas indias intentarán encontrar formas de evitar las sanciones a las que están sometidas las dos principales concesionarias afectadas, Lukoil y Rosneft.
Durante la cumbre, se firmaron 16 acuerdos y memorandos de entendimiento (MOU) en las siguientes áreas: migración y movilidad; salud y seguridad alimentaria; cooperación marítima, incluida la del Ártico; fertilizantes; aduanas y comercio; colaboración académica; y colaboración entre medios de comunicación.
En materia migratoria, el número de ciudadanos indios en Rusia no es elevado: se cifra en unos 14.000, comparado con los más de cinco millones en EEUU. Uno de los factores controvertidos en la relación bilateral reciente es la participación coaccionada de algunos de estos ciudadanos en el frente ucraniano para combatir junto a las Fuerzas Armadas rusas. Aunque su número no es tan elevado como el de los norcoreanos, se estima que 127 indios se unieron a las fuerzas rusas en el frente, de los cuales se cree que 12 han muerto y otros 44 siguen combatiendo. La India ha solicitado que sean repatriados y que Rusia deje de alistar a sus ciudadanos.
Infraestructuras y conectividad: cooperación estratégica en el Ártico
Rusia invitó a la India a colaborar en el Ártico mediante la capacitación de marinos indios para navegar en aguas polares y el codesarrollo de la Ruta del Mar del Norte (NSR). La presencia de la India en el Ártico se remonta a 2007, cuando envió su primer equipo de exploración y estableció Himadri, su primer puesto avanzado en Svalbard (Noruega). La investigación en esta región permite comparar el deshielo ártico con el del Himalaya y avanzar en la investigación oceanográfica, microbiológica y de biodiversidad.
Memorandos de Entendimiento (MOU) y Acuerdos bilaterales firmados
La India y Rusia han firmado varios acuerdos importantes en diferentes áreas, incluyendo la actividad laboral temporal, la migración irregular, la cooperación en sanidad, educación médica y ciencia, la seguridad alimentaria, el entrenamiento de especialistas para naves operando en aguas polares, la cooperación en varios sectores marítimos, la creación de un marco para el desarrollo conjunto de la fabricación de urea, la mejora de los procedimientos de control aduanero, la mejora de la cooperación postal y apoyo al comercio online, la colaboración académica y científica, la cooperación en educación y formación de estudiantes y profesionales, y la cooperación en radiodifusión.
La India ingresó en el Consejo del Ártico en 2013 como observador, junto con otras naciones asiáticas, como China, Corea del Sur y Singapur. Para Nueva Delhi, es importante que el Ártico no esté dominado por China, por lo que Rusia es su vía de acceso. La exploración de minerales y metales estratégicos puede reforzar su autonomía y reducir su dependencia de Pekín.
Importancia de la cooperación con Rusia
La cooperación con Rusia es importante para la India porque ofrece acceso a los recursos energéticos de Asia Central, lo que es prioritario para la India. Además, la colaboración rusa puede contribuir a alejar a Rusia de China y ofrecer cierto equilibrio frente a su principal rival continental.
Reducción de la dependencia armamentística de Rusia
La India ha reducido su dependencia armamentística de Rusia, que sigue siendo su principal proveedor (36%), seguido de Francia (31%), EEUU (13%) e Israel (11%). A pesar de la diversificación, el gobierno de Delhi continúa necesitando componentes para el mantenimiento de sus equipos, como los tanques rusos T-72 y T-90 y los cazas de quinta generación Sukhoi Su-57.
Colaboración de medios de comunicación
Ambos países firmaron la colaboración de medios de comunicación rusos con el organismo de radiodifusión pública estatal indio, lo cual es susceptible de suscitar polémica entre los socios occidentales. ANO TV-Novosti, matriz de Russia Today (RT), está sancionada por EEUU, el Reino Unido y la Unión Europea.
La relación bilateral entre la India y Rusia es compleja, especialmente en un momento marcado por el aumento de sanciones y la instrumentalización de aranceles. La complejidad del escenario internacional actual no favorece que la India se distancie de Rusia. La imposición de aranceles por parte de Trump pretende forzar un cambio de comportamiento en Nueva Delhi, pero está provocando el efecto contrario.
La India no deja de reafirmar su convencimiento de que la necesidad de independencia en la política exterior es clave. Es en ese contexto donde Rusia seguirá jugando una baza importante en la estrategia de multialineamiento de la India.
