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Western Sahara: Morocco Controls the Game.

UN Security Council Resolution 2797 grants Morocco a favorable position over the Polisario Front and the Sahrawi people, allowing for an expanded military occupation in Western Sahara. The international community supports Morocco, leaving the RASD and the Sahrawis in
Maps and military equipment illustrate Morocco's Sáhara Occidental control.

La situación en el Sáhara Occidental es crítica tras la adopción de la Resolución 2797 por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 31 de octubre de 2025. Esta resolución marca el fin del proceso iniciado en 1991, que incluía un plan de paz con la celebración de un referéndum para determinar si los saharauis optaban por integrarse en Marruecos o declarar un estado independiente. Actualmente, Marruecos tiene una ventaja significativa sobre el pueblo saharaui y el Frente Polisario, que están prácticamente abandonados a su suerte.

Marruecos ha logrado consolidar su control sobre el Sáhara Occidental gracias a su superioridad militar y el creciente apoyo de Washington, que suministra material cada vez más sofisticado. Las Fuerzas Armadas Reales (FAR) han ampliado la ocupación del territorio saharaui desde la Marcha Verde de 1975 y mantienen el control sobre el 80% del territorio de 266,000 km2 que la ONU considera “para ser descolonizado”. Esta superioridad militar ha permitido a Marruecos dominar lo que se conoce como el “Sáhara útil” y neutralizar los intentos del Frente Polisario de cambiar la dinámica militar a su favor, especialmente desde que el Frente Polisario optó por regresar a las armas en octubre de 2020.

La situación política en el Sáhara Occidental es cada vez más precaria. Marruecos ha logrado unir las diferentes sensibilidades del reino alrededor de la identidad marroquí de las “provincias del sur”. Ha realizado un esfuerzo de inversión sostenido en la zona ocupada, atraendo colonizadores marroquíes y ofreciendo oportunidades a los saharaui que viven en condiciones cada vez más precarias en los campamentos de Tinduf. Las autoridades de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) están extremadamente débiles económicamente y políticamente abandonadas, lo que les impide satisfacer las necesidades y expectativas políticas de una población cada vez más frustrada.

La situación diplomática en el Sáhara Occidental es cada vez más desfavorable para el Frente Polisario. Marruecos ha ganado terreno tanto en el contexto africano como en la ONU. En la Unión Africana, la posición de la RASD ha debilitado mientras que la posición de Marruecos ha aumentado desde que el país se unió a la organización en 2017 con la intención de forzar la expulsión de su rival. En la ONU, países como Estados Unidos, Francia, España, el Reino Unido y Alemania se han alineado con la tesis soberana de Rabat. Esta alineación se hizo más evidente cuando Donald Trump reconocía el Sáhara Occidental como territorio marroquí en diciembre de 2020. Actualmente, la RASD es reconocida por solo 47 países, mientras que Marruecos ha logrado bloquear la celebración del referéndum y ha impuesto un marco que solo contempla la autonomía indefinida como la “forma más viable” para resolver el conflicto.

La Resolución 2797 fue adoptada con 11 votos a favor, liderados por Estados Unidos, mientras que Rusia y China se abstuvieron y Argelia no participó en la votación. Esta resolución refleja una falta de interés en el destino de los saharaui y la fatiga de Argelia en defender una causa de la que ya no obtiene ningún beneficio. Marruecos se siente aún más determinado a absorber el territorio definitivamente, sabiendo que el Frente Polisario carece de los medios para cambiar el curso marcado.

El derecho internacional y la historia están del lado del Frente Polisario, con el derecho a la autodeterminación reconocido por la ONU desde 1991. En 1975, el Tribunal Internacional de Justicia estableció que no había vínculos de soberanía marroquí sobre el territorio, y en 2024 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea hizo claro que es un “territorio separado y distinto” de Marruecos. Sin embargo, estos hechos no han sido suficientes para detener el deriva que ahora favorece a Marruecos. El camino violento también parece ofrecer resultados peores para los saharaui. Aunque la Resolución 2797 no niega la posibilidad de la autodeterminación, la celebración de un verdadero referéndum ahora es muy poco probable, colocándonos en el reino de los milagros.

La situación actual refleja una victoria del realismo político sobre el derecho internacional, una tendencia que se ha observado en múltiples ocasiones. Marruecos ha logrado consolidar su control sobre el Sáhara Occidental gracias a una combinación de superioridad militar, esfuerzo de inversión y apoyo diplomático, mientras que el Frente Polisario y la RASD están en una posición extremadamente débil.

The United Nations emblem and leaders support Morocco's international resolution.