
La capital china despliega su fuerza.
La parada militar en Pekín conmemoró la victoria en la Segunda Guerra Mundial, mostrando el poderío del Ejército Popular de Liberación. Líderes mundiales presenciaron el desfile de carros de combate y misiles, mientras Trump criticaba a Xi y Putin y Kim Jong Un asistían, evidenciando el cambio de tono y alianzas autoritarias. La parada resaltó la modernización militar china y su ambición de liderar un nuevo orden mundial.

