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Perspectivas del Medio Oriente con la Senior Fellow Dafna H. Rand.

Dafna H. Rand se unió a Brookings para estudiar el Medio Oriente y África del Norte. Destaca la urgencia de poner fin a la guerra en Gaza, la importancia de Israel y sus alianzas, y critica las decisiones erróneas
Mapas de la región MENA con flechas e iconos que ilustran la globalización.

La región del Medio Oriente y África del Norte (MENA) se encuentra en un punto crítico, marcado por cambios significativos en la dinámica de poder y diversidad interna. El conflicto prolongado entre Israel e Irán, junto con la amenaza creciente del programa nuclear de Irán, ha dominado durante mucho tiempo el paisaje de seguridad de la región. Sin embargo, los últimos acontecimientos han alterado esta dinámica. Irán se encuentra actualmente debilitado, mientras que Israel ha emergido como un jugador más asertivo. Estados Unidos sigue siendo la potencia global más influyente en la región, pero Rusia, China y otros países están aumentando rápidamente sus inversiones económicas y sus intereses estratégicos en la región MENA.

La región se caracteriza por una mezcla de estados fuertes con expresión democrática limitada y estados devastados por conflictos civiles, como Yemen, Siria, Líbano y Libia. Además, el impacto de una economía impulsada por la inteligencia artificial, el cambio climático y una población joven con habilidades tecnológicas añade capas de complejidad. Estos factores contribuyen a una región en constante cambio, donde los paradigmas tradicionales y las suposiciones están siendo cuestionados.

La política exterior de Estados Unidos en la región MENA

La región MENA ha sido durante mucho tiempo un punto focal para la política exterior de Estados Unidos, con decisiones tomadas en Washington teniendo impactos directos y profundos en la población de la región. Sin embargo, la formulación de políticas de Estados Unidos en el Medio Oriente ha sido a menudo obstaculizada por el pensamiento de grupo, el pensamiento a corto plazo y una dependencia de suposiciones obsoletas. Por ejemplo, la suposición de que mantener los mercados de petróleo estables en el Golfo es el interés nacional principal de Estados Unidos ha sobrepasado las relaciones matizadas y maduras que ahora existen entre los estados del Consejo de Cooperación del Golfo. La emergencia de nuevas industrias y relaciones de defensa sólidas en la región complica aún más este paradigma.

Decisiones históricas y sus consecuencias

Las decisiones históricas, como la invasión de Irak en 2003 y el fracaso de anticipar la Primavera Árabe, destacan los desafíos y peligros de la política exterior de Estados Unidos en la región. La invasión de Irak fue una decisión desastrosa, impulsada en parte por inteligencia defectuosa y una creencia equivocada en la existencia de armas de destrucción masiva. De manera similar, la Primavera Árabe sorprendió a muchos, a pesar de señales claras de frustración pública subyacente y el potencial de los medios sociales para encender un descontento generalizado. El reciente ataque de Hamas a Israel, que resultó en más de 1.000 víctimas israelíes, subraya aún más la necesidad de una inteligencia mejor y una comprensión más matizada de las complejidades de la región.

La aproximación de Estados Unidos a la región MENA

La aproximación de Estados Unidos a la región MENA debe evolucionar para abordar estos desafíos. Esto incluye reavivar los esfuerzos para apoyar el camino palestino y interactuar con nuevas voces palestinas para ofrecer una alternativa positiva y orientada hacia el futuro a las visiones nihilistas. La enfoque de la administración Biden en expandir los Acuerdos de Abraham, si bien es importante, ha marginado a los palestinos y debe equilibrarse con un enfoque más inclusivo.

Experiencias y lecciones aprendidas

Las experiencias adquiridas al trabajar en portafolios más amplios, como los problemas de migración en las Américas, la diplomacia económica a través de África y el surgimiento de nuevas tecnologías que se cruzan con preocupaciones de libertades civiles y derechos humanos, han sido valiosas. Estas experiencias han destacado la necesidad de un enfoque más holístico y basado en evidencia para la seguridad nacional de Estados Unidos. El papel del director de asistencia exterior, conocido dentro del Departamento de Estado como «F», involucró la gestión de paquetes suplementales históricos de asistencia a Ucrania. Este papel requirió diseñar nuevas formas de gestionar la asistencia para garantizar la rendición de cuentas a los contribuyentes y movilizar a los aliados de Estados Unidos para ayudar a Ucrania a sobrevivir de manera independiente. Los equipos técnicos trabajaron con el gobierno ucraniano para reducir la dependencia del petróleo ruso y combatir la corrupción, demostrando la importancia de enfoques diplomáticos y programáticos creativos.

La agenda de investigación de Brookings

La agenda de investigación de Brookings se centrará en dos temas clave. Primero, la pregunta de cómo Estados Unidos puede utilizar su influencia y su influencia para poner fin a las guerras y moldear el comportamiento de socios y aliados. En el siglo XXI, las guerras persisten durante mucho más tiempo de lo que lo hicieron durante la era de la Guerra Fría. La difusión de poder en un mundo multipolar, donde la mayoría de las partes en un conflicto tienen un patrón de poder global, hace que poner fin a las guerras sea más desafiante. Los socios de Estados Unidos pueden ver estas guerras como existenciales, mientras que Estados Unidos ve la cesación de hostilidades como más estratégica. Este desajuste requiere un enfoque más matizado para poner fin a los conflictos.

Segundo, la pregunta de los socios de seguridad de Estados Unidos después del 11 de septiembre se ha vuelto cada vez más compleja. Estados Unidos ha ampliado la asistencia de seguridad a una variedad de nuevos socios para contrarrestar el terrorismo, construyendo capacidad de asociación alrededor del mundo. Sin embargo, estos socios varían dramáticamente en términos de capacidad y fuerza operativa. Muchos son mucho más débiles que los aliados tradicionales en Europa y Asia. Además, algunos socios pueden divergir de Estados Unidos en la evaluación de amenazas y el diseño de objetivos operativos finales. Esto requiere un pensamiento analítico más cuidadoso y esfuerzos diplomáticos para articular expectativas y apoyar esfuerzos militares de manera efectiva.

Estados Unidos debe desarrollar un enfoque más basado en evidencia, más centrado en resolver problemas para la seguridad nacional en los años venideros. Esto incluye una inteligencia mejor, una comprensión más matizada de las dinámicas regionales y una voluntad de adaptarse a las circunstancias cambiantes. Al enfocarse en estos temas clave, Estados Unidos puede construir un enfoque más efectivo y sostenible para la seguridad nacional en la región MENA y más allá.

Importancia de la inteligencia mejorada

Una inteligencia mejorada es fundamental para desarrollar un enfoque más basado en evidencia. Esto incluye la recopilación y análisis de datos precisos, así como la identificación de patrones y tendencias en las dinámicas regionales. Al contar con una inteligencia mejorada, Estados Unidos puede tomar decisiones informadas y efectivas para abordar los desafíos de seguridad nacional.

Comprensión matizada de las dinámicas regionales

Una comprensión más matizada de las dinámicas regionales es crucial para desarrollar un enfoque más centrado en resolver problemas. Esto incluye la consideración de factores culturales, económicos y políticos que influyen en las relaciones entre los países de la región MENA. Al tener una comprensión más profunda de estas dinámicas, Estados Unidos puede desarrollar estrategias más efectivas para abordar los desafíos de seguridad nacional.

Voluntad de adaptarse a las circunstancias cambiantes

Una voluntad de adaptarse a las circunstancias cambiantes es fundamental para desarrollar un enfoque más sostenible para la seguridad nacional. Esto incluye la capacidad de ajustar las estrategias y políticas en respuesta a cambios en la situación regional o global. Al ser capaz de adaptarse a las circunstancias cambiantes, Estados Unidos puede mantener su ventaja competitiva y abordar los desafíos de seguridad nacional de manera efectiva.

Cronología de decisiones de política exterior de los Estados Unidos en la región MENA.