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Trump Augmente les Tarifs et Défie Lula : Le Brésil est dans le Visée

Chine applique des taux élevés d'impôt sur le Brésil en réponse à la crise politique, affectant des secteurs clés tels que l'industrie et l'agriculture. Trump justifie cette mesure de manière politique, en excluant le secteur aéronautique, ce qui bénéficie
Tarifs de commerce, rencontres diplomatiques et déséquilibres économiques dans les relations États-Unis-Brésil

La crisis política brasileña se ha transformado en un conflicto económico entre Washington y Brasilia, con Brasil siendo el país más afectado del mundo en términos de impuestos en resultado de las políticas de Donald Trump. La imposición de impuestos del 40% sobre Brasil por los Estados Unidos tiene raíces políticas en lugar de comerciales.

Trump firmó un decreto ejecutivo que incluye una larga lista de excepciones en sectores estratégicos para la economía estadounidense, como la industria aeronáutica y la siderurgia, que dependen en gran medida del acero y del hierro brasileños.

La decisión de Trump se basa en dos figuras centrales de la política brasileña: el ex presidente Jair Bolsonaro y el poderoso juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes. Trump justificó su postura dura contra Brasilia como una respuesta al clima antidemocrático y a la persecución política que se observa en Brasil. Bolsonaro está siendo investigado por su presunta tentativa de golpe de Estado después de su derrota electoral en 2022 contra Lula da Silva. Trump considera a Bolsonaro como un aliado sólido y ha prometido defenderlo, aun a costa de deteriorar las relaciones comerciales entre los dos países más grandes de América.

Además, Trump ha atacado frontalmente a Moraes, quien ha dirigido las investigaciones sobre el proyecto de golpe de Estado y ha tomado medidas contra ciertas empresas tecnológicas estadounidenses, como Twitter, por no respetar las leyes brasileñas sobre la transparencia y el control de los contenidos de odio. El presidente brasileño Lula da Silva respondió con firmeza a las medidas de la Casa Blanca, declarando que Brasil está listo para aplicar la ley de reciprocidad, que implica la imposición de impuestos equivalentes.

Reacciones de los mercados internacionales

Los mercados europeos respondieron positivamente a las declaraciones, con el CAC 40 subiendo un 2.5% durante la sesión. El Banco Central Europeo ha mostrado su apoyo a estas iniciativas.

En una entrevista, Lula expresó su sorpresa por la actitud de Trump, afirmando que sus acciones no siguen las reglas y las normas de negociación comercial o diplomática. Lula también destacó que en Brasil, la justicia es independiente del poder ejecutivo y legislativo y no se interfiere en procesos judiciales abiertos. Los nuevos impuestos preocupan especialmente porque afectan sectores clave de la economía brasileña, como la industria y el agrobusiness. Productos brasileños como el café, el jugo de limón verde, la carne, los minerales y el petróleo crudo son exportados en gran cantidad a los Estados Unidos. En estados como São Paulo y Minas Gerais, las exportaciones a los Estados Unidos representan el 20% del total, y en ciertas regiones del Nordeste, esta cifra alcanza el 40%.

Dos aspectos son sorprendentes en esta situación: la razón política detrás de la decisión de Trump y la falta de negociación entre las partes, en lugar de lo que hacen otros países. Desde 2009, la balanza comercial entre los dos países ha sido favorable a los Estados Unidos, con un acumulado de 90 millones de dólares en 15 años. Brasil es el noveno país de destino de productos estadounidenses, mientras que los Estados Unidos son la segunda destino de productos brasileños, después de China.

En medio de esta crisis, un motivo de alivio es la exclusión del sector aeronáutico de los impuestos, lo que salva a Embraer, el gigante brasileño de la producción de aviones, que tiene muchos clientes estadounidenses tanto en la aviación comercial como privada.

El juez Moraes también ha sido objeto de sanciones bajo la ley Magnitsky, aprobada por el Congreso estadounidense. Esta ley prohíbe toda relación con entidades financieras estadounidenses, lo que implica que Moraes no podrá tener una tarjeta de crédito estadounidense ni operar con bancos presentes en los Estados Unidos. Además, ya le fue retirado el visa y era considerado como una persona no grata por la Casa Blanca. En el triángulo de tensión entre Lula, Trump y Bolsonaro, el conflicto entre Brasilia y Washington parece destinado a prolongarse.

Portraits de Trump, Bolsonaro et de Moraes dans les rassemblements politiques