
Depuis 2018, la Allemagne, la Francia y la España colaboran en el Sistema aéreo de combate futuro (FCAS), un sistema de superioridad aérea y de ataque al suelo de sexta generación previsto para entrar en servicio en 2040. A pesar de las incertidumbres persistentes sobre los compromisos de los Estados Unidos en materia de seguridad europea y una fuerte presión hacia la soberanía de la defensa europea, el proyecto FCAS ha enfrentado desafíos significativos en términos de progreso y cooperación. El destino del FCAS ha sido un punto central durante la visita del presidente francés y del ministro de Defensa a Alemania en julio de 2023, donde se reunieron con el canciller alemán y el ministro de Defensa. El éxito del proyecto depende de la capacidad de Francia y Alemania, con España como tercer socio, para hacer que el FCAS tenga éxito. Esto tendrá implicaciones importantes para la industria de la defensa alemana y la planificación de sus fuerzas, así como para el futuro de la defensa europea en su conjunto.
El FCAS está diseñado como una transformación integral de la guerra aérea, enfocándose en la cooperación entre las plataformas, las municiones y los sensores. El corazón del FCAS es un sistema que integra aviones pilotados, sensores, transportadores a distancia (drones) y municiones, que comparten todas la información, los datos y las tareas. La columna vertebral del FCAS es el Chaseur de nueva generación (NGF), dirigido por una gran sociedad aeroespacial francesa. El NGF se considera el « cerebro » del FCAS, alrededor del cual se colocan otras columnas. Sin embargo, después de que España se unió al FCAS en 2019, Airbus España fue designada como su contrato nacional para el NGF, junto a Airbus Alemania, lo que podría diluir la influencia de la sociedad francesa.
La segunda columna del FCAS es la Nuée de combat, dirigida por Airbus Alemania. Se trata de un sistema de compartir información y comando y control descentralizado, distribuido y delegado diseñado para integrar sensores, responsabilidades y armas. Tiene como objetivo ser independiente de las plataformas, combinando sistemas pilotados y no pilotados, satélites, vuelos aéreos y potencialmente plataformas terrestres y marítimas. La Nuée de combat también permitirá una interoperabilidad con plataformas heredadas como el Eurodrone, el A400M, el Rafale F5 y el Eurofighter Tranches 4 y 5.
La tercera columna comprende transportadores a distancia, tanto « pesados » (reutilizables) como « ligeros » (a uso único) no pilotados que operan en conjunto con plataformas pilotadas. Airbus es el principal subcontratista, con la división francesa de MBDA encargada del « transportador ligero ». La sociedad francesa promueve fuertemente a los sucesores del nEUROn, un proyecto de drone europeo de desarrollo, como un modelo de colaboración europea exitosa.
El proyecto FCAS ha enfrentado obstáculos significativos. En 2022, la presión política fue necesaria para obligar a las sociedades líderes a acordar una distribución del trabajo. Las declaraciones recientes de los directivos de la industria indican una divergencia creciente. La sociedad francesa ve el NGF como el corazón del FCAS, esencial para la misión de disuasión nuclear de Francia. Por otro lado, Airbus considera el FCAS como un sistema de gestión de la batalla más amplio, con la Nuée de combat y la arquitectura de gestión de la batalla integrada formando su base. Esta divergencia refleja intereses nacionales y prioridades industriales diferentes.
La sociedad francesa se opone a una distribución igualitaria del trabajo entre los países y los subcontratistas participantes, argumentando que esto debilita su capacidad para dirigir el programa. Pide un modelo de « mejor atleta », permitiendo a la sociedad francesa tomar el control decisivo del pilón NGF. Sin embargo, la estrategia de seguridad nacional francesa enfatiza la necesidad de la orden europea mientras exige que Francia desarrolle su propia base industrial y tecnológica de defensa. Esta prioridad doble debe ser reconciliada para asegurar el éxito del proyecto.
Durante la visita francesa a Alemania en julio de 2023, hubo llamados a un « Reequilibrado franco-alemán » y una Europa reforzada. Los ministros de Defensa de ambos países fueron encargados de proponer soluciones a los conflictos restantes antes de fin de agosto. Sin embargo, las declaraciones de ambos ministros pusieron de relieve perspectivas diferentes. El ministro alemán enfatizó la importancia de superar los obstáculos organizativos, mientras que el ministro francés destacó el papel de los Estados en el proyecto y la necesidad de resolver los problemas como un grupo de tres socios.
Para Alemania, las opciones para avanzar en el FCAS están limitadas. Una posibilidad es abandonar parcialmente el NGF, cediendo a las demandas de la sociedad francesa para salvar el FCAS en su conjunto. Esto podría implicar garantías para Airbus en materia de producción o servicio. Otra opción es mantener los arreglos de trabajo actuales con un esfuerzo político reforzado, asegurando que el proyecto avance en la fase 2. Una posibilidad más radical es renunciar a un NGF conjunto, permitiendo que el FCAS continúe como un sistema de nuée de combate abierto que integra diversos sistemas europeos pilotados y no pilotados.
L’Allemagne pourrait alors plaider pour rejoindre le Programme aérien de combat mondial dirigé par le Royaume-Uni, l’Italie et le Japon, ou un autre programme collaboratif. Cela soulèverait des défis politiques, industriels et juridiques significatifs, notamment des questions sur la propriété intellectuelle, la répartition du travail industriel et les objectifs du programme. Le maintien de la capacité de production avancée de chasseurs allemands est crucial, à la fois en termes d’expertise en ingénierie et de production industrielle.
La restructuration du FCAS et le développement ou la reorganisation de quels que soient les programmes de chasseurs allemands que l’Allemagne entreprend en remplacement du NGF présenteraient également des défis immenses.
Le projet FCAS est à un moment critique
Les décisions prises aujourd’hui détermineront la forme des investissements lourds de plusieurs décennies dans l’industrie aérospatiale européenne. Le succès du FCAS dépendra de la capacité de la France, de l’Allemagne et de l’Espagne à réconcilier leurs priorités différentes et à s’engager dans une jointe européenne, en assurant la viabilité et l’efficacité à long terme du projet.
