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Évolutions géopolitiques : impacts économiques en Europe et choix de politique clés

L'Europe sera confrontée à des changements géopolitiques et économiques à court et moyen terme en raison de la détérioration de l'ordre international d'après-guerre, des pressions économiques de la Chine et des États-Unis, et de l'agression russe. Des scénarios sont
Une carte de l'Europe avec des blocs colorés et une chronologie.

En la última década, Europa ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo la erosión del orden internacional postguerra, la coerción económica tanto de China como de los Estados Unidos, y la agresión militar de Rusia. Este análisis coloca estos cambios en un contexto histórico, examina sus consecuencias inmediatas, desarrolla escenarios para 2030-2035 y establece las implicaciones políticas para los próximos uno a cinco años.

El impacto económico a corto plazo de la incertidumbre de aranceles y políticas, particularmente desde el comienzo de la segunda presidencia de Trump, se espera que sea moderado. Sin embargo, Europa enfrenta riesgos muy altos. Peligros plausibles a corto plazo incluyen una colapso del mercado de bonos de los EE. UU., una escalada de la agresión militar rusa contra Ucrania o la Unión Europea directamente, una crisis fiscal desencadenada por una victoria electoral populista en un miembro de la eurozona con alta deuda, o un shock comercial desencadenado por las tensiones crecientes entre EE. UU. y China y/o acciones hostiles de China en Asia Oriental.

Escenarios para 2035

Se desarrollan tres escenarios de referencia para el mundo en 2035, todos los cuales involucran una rivalidad continua entre EE. UU. y China y una mayor multipolaridad que en el pasado:

1. **Retirada adicional de la cooperación internacional**: Este escenario implica una retirada significativa o la descomposición de la cooperación internacional, con proteccionismo continuo en EE. UU. y bienes públicos globales mínimos. Esto probablemente conduciría a un aislacionismo aumentado y una economía global fragmentada, donde los países priorizan sus propios intereses sobre los beneficios globales colectivos.

2. **Mundo de tres bloques**: Este escenario visualiza un mundo dividido en tres bloques: uno liderado por China, uno liderado por EE. UU. y un conjunto de países no alineados. Los bienes públicos globales se proporcionarían dentro y parcialmente entre estos bloques. Esta configuración podría conducir a un sistema global más estable pero menos integrado, donde cada bloque persigue su propio agenda y potencialmente se compromete a una cooperación limitada con otros.

3. **Nueva ordenación multilateral**: Este escenario implica un compromiso renovado con la cooperación internacional para la provisión de bienes públicos globales. Esto probablemente daría como resultado un sistema global más estable e integrado, donde los países trabajan juntos para abordar desafíos comunes como el cambio climático, las pandemias y la desigualdad económica.

Los resultados reales podrían consistir en combinaciones de estos escenarios o variantes de ellos. El escenario 1 sería menos deseable para la UE, la mayoría de los países individualmente y los países colectivamente, mientras que el escenario 3 sería el más deseable. En el escenario 2, la decisión de Europa de alinearse con EE. UU. o elegir la no alineación dependería de si EE. UU. actúa de manera benévola o coerciva. La política a corto y medio plazo debe preparar a Europa para escenarios futuros adversos y contribuir a una mayor estabilidad e integración internacionales.

Políticas para aumentar la autonomía estratégica de Europa

Esto requiere políticas que aumenten la autonomía estratégica de Europa tanto para su protección como para aumentar su poder de negociación. El enfoque político debe incluir una mayor autonomía de defensa, tecnología y finanzas de EE. UU. Esto implica invertir en capacidades de defensa domésticas, reducir la dependencia de la tecnología extranjera y fomentar un sector financiero robusto. Además, Europa necesita un sistema energético más resistente e integrado, acceso seguro a minerales críticos y un marco fiscal que dé mayor flexibilidad a países de bajo riesgo. Este marco debe permitir estímulos fiscales durante las recesiones económicas y garantizar la sostenibilidad fiscal durante los períodos de crecimiento.

Internacionalmente

Europa debe defender y promover la reforma del orden internacional basado en reglas formando coaliciones con otros países del Norte Global y algunos del Sur Global. Las dos áreas prioritarias deben ser la política comercial y la política climática. La política comercial debe centrarse en reducir las barreras comerciales, promover la competencia justa y asegurar que los acuerdos comerciales beneficien a todas las partes involucradas. La política climática debe tener como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, promover la energía renovable y apoyar medidas de adaptación en regiones vulnerables.

Autonomía estratégica en áreas clave

Para lograr estos objetivos, Europa debe aumentar su autonomía estratégica en varias áreas clave:

1. **Autonomía de defensa**: Europa debe invertir en sus propias capacidades de defensa para reducir la dependencia de EE. UU. Esto incluye desarrollar tecnologías militares avanzadas, aumentar el gasto en defensa y fomentar una cooperación de defensa más estrecha entre los estados miembros de la UE.

2. **Autonomía tecnológica**: Europa debe reducir su dependencia de la tecnología extranjera, particularmente de EE. UU. y China. Esto implica invertir en investigación y desarrollo, promover la innovación y fomentar una industria de tecnología competitiva. Las áreas clave de enfoque deben incluir inteligencia artificial, ciberseguridad y tecnología 5G.

3. **Autonomía financiera**: Europa debe desarrollar un sector financiero robusto que sea menos dependiente de influencias externas. Esto incluye fortalecer la estabilidad financiera de la Eurozona, promover la integración financiera y garantizar un campo de juego nivelado para las instituciones financieras europeas.

4. **Autonomía energética**: Europa necesita un sistema energético más resistente e integrado que reduzca la dependencia de fuentes de energía externas. Esto implica diversificar las fuentes de energía, promover la energía renovable y mejorar la infraestructura energética. El acceso seguro a minerales críticos también es esencial para mantener la autonomía energética.

5. **Autonomía fiscal**: Europa debe tener un marco fiscal flexible que permita estímulos fiscales durante las recesiones económicas y garantice la sostenibilidad fiscal durante los períodos de crecimiento. Esto implica reformar las reglas fiscales, promover la coordinación fiscal y garantizar que las políticas fiscales estén alineadas con los objetivos económicos.

La política comercial de Europa debería defender y promover un sistema internacional de comercio basado en reglas. Esto implica reducir barreras al comercio, promover la competencia justa y asegurar que los acuerdos comerciales beneficien a todas las partes involucradas. Europa debería trabajar con otros países para reformar la Organización Mundial del Comercio (OMC) y fortalecer la gobernanza comercial global.

Política climática

Europa debería liderar los esfuerzos globales para combatir el cambio climático. Esto implica reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, promover la energía renovable y apoyar medidas de adaptación en regiones vulnerables. Europa debería trabajar con otros países para fortalecer la gobernanza climática global y asegurar que las políticas climáticas estén alineadas con los objetivos económicos.

En resumen, Europa enfrenta desafíos significativos en los próximos años, incluyendo la coerción económica, la agresión militar y un orden internacional en cambio. Para navegar estos desafíos, Europa debe aumentar su autonomía estratégica, promover la cooperación internacional y desarrollar políticas que aumenten su resiliencia y capacidad de negociación. Al enfocarse en la defensa, la tecnología, la financiación, la energía y la autonomía fiscal, así como en la política comercial y climática, Europa puede prepararse para escenarios futuros adversos y contribuir a una mayor estabilidad y cooperación internacionales.

Un drapeau européen avec des symboles de défense, de technologie, de finance et