
La Comisión Europea ha presentado una propuesta ambiciosa para el próximo Programa de Investigación y Desarrollo (R&I) Horizon Europe, previsto para extenderse de 2028 a 2034 en el marco del próximo marco financiero plurianual de la UE (MFF). El objetivo principal es centralizar el R&I como piedra angular de las acciones de la UE para las próximas años. Sin embargo, el presupuesto limitado requiere una reforma significativa de las estructuras de gobernanza. El sistema R&I de Europa es actualmente fragmentado, ineficaz y mal alineado con los desafíos geopolíticos, industriales y de sostenibilidad globales críticos.
Para abordar estos problemas, la propuesta sugiere la creación de dos nuevos consejos de alto nivel bajo la segunda pilastra, con el objetivo de gestionar todo el « viaje de laboratorio a mercado ». El primer consejo, el Consejo de la Investigación y la Innovación para la Competitividad y la Seguridad (CRICS), se centraría en las tecnologías de doble uso, la soberanía industrial, la innovación de defensa y la resiliencia económica. Este consejo garantizaría que los inversiones están estrechamente relacionadas con los necesidades de la política y la industria, favoreciendo un ecosistema R&I más integrado y reactivo.
Reformas estructurales clave
La reforma propuesta es esencial para la pertinencia tecnológica, la seguridad y el liderazgo mundial de Europa. Al racionalizar el sistema R&I, la UE puede abordar con mayor eficacia los desafíos complejos e interconectados del siglo XXI. Esto incluye la mejora de la competitividad industrial, la garantía de la resiliencia económica y la contribución a los esfuerzos de sostenibilidad global.
El CRICS jugaría un papel pivotante en el avance de las tecnologías de doble uso, que tienen dos aplicaciones civiles y militares. Esta focalización es crucial para mantener la ventaja tecnológica de Europa y asegurarse de que la innovación de defensa se mantenga a la altura de los progresos mundiales. Al vincular las inversiones con las necesidades de la política y la industria, el CRICS favorecería un ecosistema R&I más coherente y eficaz, capaz de entregar resultados tangibles que beneficien tanto a la economía como a la seguridad nacional.
El CGSC, por otro lado, abordaría los desafíos societales mundiales que trascienden las fronteras nacionales. El cambio climático, las crisis de salud y la pérdida de biodiversidad son problemas que requieren cooperación internacional y soluciones innovadoras. Al integrar la apertura y los partenariados multirreciprocitarios, el CGSC promovería una aproximación colaborativa para abordar estos desafíos, alineada con las iniciativas más amplias de la UE para la sostenibilidad y la resiliencia mundiales.
La creación de estos consejos mejoraría también la capacidad de la UE para reasignar rápidamente los recursos presupuestarios en respuesta a los desafíos y oportunidades emergentes. Esta flexibilidad es crucial para mantener un ventaja competitiva en el paisaje R&I mundial, donde los progresos tecnológicos y las dinámicas geopolíticas evolucionan constantemente. Al prevenir los conflictos entre los agendas de competitividad y desafíos mundiales, los consejos garantizarían que los esfuerzos de R&I de Europa sean a la vez estratégicos e impactantes.
La reforma propuesta no es solo enfocada en los cambios estructurales, sino también en la promoción de una cultura de innovación y colaboración. Al aprender de analogos internacionales, la UE puede adoptar mejores prácticas y aproximaciones innovadoras que han demostrado su éxito en otras regiones. Esto incluye la implementación de socios públicos-privados, el fomento de la investigación interdisciplinaria y la promoción de una cultura de riesgo que impulse las innovaciones fundacionales.
En resumen, la reforma de las estructuras de gobernanza para Horizon Europe tiene como objetivo crear un sistema R&I más integrado, eficaz y pertinente a nivel mundial. Al establecer el CRICS y el CGSC, la UE puede abordar con mayor eficacia tanto los desafíos de competitividad como los desafíos mundiales, asegurando que Europa se mantenga a la vanguardia de la innovación tecnológica, la seguridad y el liderazgo mundial. Esta reforma es un paso crucial para posicionar a la UE como líder en la investigación e innovación, capaz de abordar los desafíos complejos del siglo XXI.
