
L’Europe requiert urgentemente un sistema energético más integrado. En facilitar el flujo de electricidad renovable entre el norte rico en viento de Europa y el sur rico en sol, una integración más grande reduciría los costos, mejorar la competitividad de Europa y eliminaría la necesidad de capacidades de producción costosas. Sin embargo, la planificación de la infraestructura energética transfronteriza en Europa ha sido históricamente complicada, no coordinada y fragmentada. Para remediar esto, la Comisión europea ha propuesto el 10 de diciembre centralizar la planificación de la red a nivel europeo e implementar diversas medidas para acelerar la puesta en marcha.
El plan propuesto busca actualizar las reglas a lo largo del ciclo del proyecto. Los cambios clave incluyen una identificación y priorización más centralizadas de las necesidades en infraestructura transfronteriza, una nueva designación para los proyectos pertinentes de la UE como teniendo la « mayor significación nacional posible », y métodos innovadores de reparto de costos entre los países, como el reglamento de proyectos. Esta aproximación busca simplificar las discusiones sobre las responsabilidades financieras. Los procesos actuales de planificación y coordinación están mal alineados, basados en suposiciones, datos y objetivos diferentes. El principal proceso de planificación de la infraestructura energética a nivel europeo, el Plan de desarrollo de la red a diez años (TYNDP), llevado a cabo por la organización de los operadores de red eléctrica de Europa, ha sido criticado por no alinearse con los objetivos y escenarios de la UE. El TYNDP es más un proceso bottom-up que una evaluación sistemática de las necesidades en infraestructura de Europa.
La propuesta de la Comisión
La propuesta de la Comisión modificaría significativamente esta aproximación. Hasta ahora, el TYNDP era el ejercicio principal de planificación de infraestructura transfronteriza. La nueva propuesta daría a la Comisión la tarea de identificar las necesidades en infraestructura más urgentes sobre la base de un escenario integrado y coste-minimizador de la UE. La organización de los operadores de red eléctrica de Europa seleccionaría luego los principales proyectos para responder a estas necesidades, y los desarrolladores de proyectos procederían a la construcción o no. Esta nueva metodología de planificación de infraestructura podría garantizar que el desarrollo de proyectos transfronterizos a nivel local y nacional se alinee con los objetivos de política a largo plazo de la UE, como la reducción de las emisiones y los objetivos de energía renovable.
La Comisión no reemplazaría el TYNDP sino que jugaría un papel más activo en la fijación de prioridades globales para los proyectos. Los escenarios integrados de la Comisión podrían conducir a un sistema más eficiente en comparación con la planificación de infraestructura efectuada separadamente para cada transportador de energía – electricidad, hidrógeno y gas.
En un primer esfuerzo por jugar un papel más activo en la planificación de infraestructura, la Comisión ya ha definido ocho ‘autopistas energéticas’, cada una implicando varios proyectos. Se trata, entre otros, de enlaces eléctricos entre Francia y España (pasaje pirenaico 1 y pasaje pirenaico 2) y del corredor de hidrógeno sur-oeste de Portugal a Alemania. La Comisión considera estos necesidades en infraestructura las más urgentes y ha prometido priorizarlas. Los países de la UE están animados a acelerar las autorizaciones y la puesta en marcha a lo largo de estos corredores.
Riesgos de la centralización
Una centralización mayor también presenta riesgos. Una decisión incorrecta única a nivel de la UE podría tener un impacto en la región entera. Por lo tanto, los resultados de la modelización de la Comisión y sus conclusiones deben ser fiables. Los escenarios y la modelización de la Comisión deben ser tan transparentes como sea posible, permitiendo a las partes interesadas comprender cómo se generaron los resultados. La propuesta del 10 de diciembre prevé la publicación de los datos de entrada y salida del escenario central, pero no menciona la publicación del código fuente del modelo mismo. Una aproximación de « caja negra » podría reproducir los esfuerzos de modelización anteriores de la UE, como el escenario de referencia de la UE, que es el análisis a largo plazo de la energía, el clima y las políticas de transporte de la Comisión. Actualmente, este modelo es ejecutado por una sociedad privada con un modelo cerrado que no puede ser verificado por las partes interesadas externas.
Aunque la propuesta de la Comisión pueda mejorar la identificación de las necesidades en infraestructura de manera coste-minimizada y dar prioridad a los proyectos más importantes, no puede cambiar el hecho de que los países seguirán teniendo la última palabra sobre la infraestructura energética conectada a su territorio. Sin embargo, la propuesta da prioridad a la infraestructura energética transfronteriza, lo que podría hacer que sea más visible y más difícil de defender la resistencia nacional a la infraestructura pertinente de la UE.
Integración del mercado de la energía
Para los países, la integración del mercado de la energía es un cuchillo de doble filo: mientras que el sistema se vuelve más resiliente, los países exponen su soberanía nacional a decisiones tomadas por sus vecinos. Queda por ver si la propuesta de la Comisión generará suficiente confianza entre los países para una integración más profunda. Sin embargo, una planificación de infraestructura centralizada, si se hace correctamente, abierta y transparente, podría ser el paso correcto para centrarse en las prioridades, acelerar la puesta en marcha y convencer a los países de que más integración beneficiará a todos.
La Commission ha presentado una propuesta para crear un sistema energético más resiliente y eficiente mediante la centralización de la planificación de la infraestructura. Esta aproximación podría ayudar a alinear el desarrollo de proyectos nacionales y locales con los objetivos de la política de la UE. Sin embargo, esto también requiere una modelización transparente y fiable para garantizar que las decisiones estén bien informadas y sean aceptadas por todas las partes interesadas.
Retos y desafíos
El éxito de esta propuesta dependerá de la creación de confianza entre los países y la demostración de los beneficios de una integración más profunda. Es importante que los países involucrados trabajen juntos para superar los retos y desafíos que se presenten, como la coordinación de políticas y la gestión de recursos.
Entre los desafíos que se deben superar se encuentran la necesidad de una mayor cooperación internacional, la creación de un marco regulatorio claro y la gestión de los riesgos asociados con la integración de sistemas energéticos. Sin embargo, si se logra superar estos desafíos, la propuesta de la Comisión podría tener un impacto positivo en la seguridad y la sostenibilidad del suministro de energía en la región.
